Capítulo 8 — La noche en que no respondió
Aquella noche no cenó sopa. La preparó, sí. La dejó humeando sobre la mesa, junto al libro rojo, la libreta abierta y el móvil boca arriba. Pero cuando se sentó frente al plato, descubrió que no tenía hambre. No era una tristeza grande. Eso la desconcertó. Durante mucho tiempo había sabido reconocer las tristezas grandes….
